Consejos de Marly, tu sicóloga amiga
1. Crea una red de apoyo, identificando personas a las que puedas pedir ayuda en caso de necesitarlo.
2. Abrir la mente a la pluralidad cultural que nos rodea, conocer personas de otras nacionalidades nos enseña otras formas de vida.
3. Procurar hacer las cosas bien desde el punto de vista legal.
4. Conoce el país, prueba su comida, escucha cómo hablan las personas nativas, identifica sus costumbres que pueden ser diferentes o muy parecidas a las nuestras y busca ese punto de conexión y eso permitirá que las barreras culturales, idiomáticas sean cada vez menos y cada vez puedas sentirte más presente.
5. Procura conocer las leyes sobre extranjería para que puedas conocer los tiempos y requisitos para que obtengas tu residencia lo más pronto posible.
6. La salud mental. La migración implica un proceso de micro duelos que inician desde que decides empezar una vida en otro país y así vamos encadenando duelos tras duelos porque empezamos desde cero cuando llegamos a ese país, puede que tengamos claro lo que nos puede suponer, pero la realidad es más grande y eso nos afecta nuestra salud mental. En nuestros afán de supervivencia nos olvidamos de las emociones que no gestionamos y pasamos a vivir en automático y esos duelos van ahondando la herida.
7. Participar en espacios donde pueda sentirme segura, acompañada, nutrida reforzada como grupos de ayuda mutua o de auto cuidado.
8. No dejes de estudiar. Siempre tener presente que los estudios son siempre una inversión que nos dará ganancias.
9. Reinvéntate. Si tienes tu carrera profesional, pero no puedes homologar tu título aquí, puedes tener ante tus ojos la oportunidad de volver a empezar, puedes encontrar la posibilidad de especializarte en algo nuevo que te permita tener un trabajo y que lo disfrutes.
10. Muévete, no eres un árbol. Si la ciudad a la que llegaste no te brinda las oportunidades que necesitas para vivir, muévete hasta que encuentres ese sitio que te permita tener una vida con dignidad.